Sobrevivir al TFG (y a cualquier trabajo)

Cómo investigar y escribir sin plagiar

Llega el momento. El profesor anuncia un trabajo de 15 páginas que cuenta el 40% de la nota. Automáticamente, aparecen dos enemigos: la procrastinación («ya lo empezaré la semana que viene») y la IA-dependencia («que me lo redacte ChatGPT y yo luego lo retoco»). En Guía del Estudiante, sabemos que escribir un trabajo académico puede ser frustrante, pero si tienes un sistema, es casi como montar un mueble de IKEA. Solo necesitas las piezas adecuadas y el orden correcto.

1. Fase de Caza: No todo es Google (ni Wikipedia)

El mayor error es empezar a escribir sin haber leído. Un buen trabajo es 70% investigación y 30% redacción.

  • Google Académico es tu mejor amigo: Olvida las búsquedas genéricas. Usa filtros por año y busca artículos con muchas citas.
  • Zotero o Mendeley: No guardes enlaces en un Word. Usa un gestor bibliográfico. Estas herramientas guardan la fuente y te generan la bibliografía automáticamente al final en formato APA, Vancouver o el que te pidan. Te ahorrará horas de vida.
  • La regla de las 3 fuentes: Para cada afirmación importante que hagas, intenta tener al menos tres fuentes que la respalden. Eso le da a tu trabajo una solidez de «estudiante de sobresaliente».

2. El Esqueleto: Nunca escribas sobre el vacío

El «pánico a la hoja en blanco» ocurre porque intentas escribir frases bonitas antes de saber qué quieres decir.

  • Crea un índice detallado antes de empezar: Introducción, Contexto, Metodología, Análisis y Conclusión.
  • Rellena con bullet points: Debajo de cada apartado, escribe ideas sueltas o datos que quieras incluir. Cuando tengas este «esqueleto» lleno, redactar será simplemente unir los puntos.

3. El uso ético de la IA: Copiloto, no Piloto

La Inteligencia Artificial (como Gemini o ChatGPT) es una herramienta increíble, pero si la usas para que «escriba por ti», te arriesgas a suspender por plagio o a que el texto no tenga alma (y se nota mucho).

Uso Inteligente (SÍ)Uso Peligroso (NO)
Pedir que te explique un concepto complejo para entenderlo tú.Pedirle que redacte el capítulo 2 entero.
Solicitar una estructura o índice para organizar tus ideas.Copiar y pegar las referencias que te dé (¡a veces se las inventa!).
Pedirle que busque errores de cohesión en un párrafo que tú has escrito.No revisar los datos históricos o estadísticos que menciona.

💡 Consejo Pro: Usa la IA para hacer brainstorming o para resumir artículos densos que no entiendes, pero la voz y las conclusiones deben ser tuyas.

4. El «Toque Final»: Citas y Formato

Un trabajo brillante puede suspender por una mala presentación.

  1. Cita siempre: Si la idea no es tuya, cítala. Es mejor pecar de exceso de citas que de falta de ellas. El plagio (aunque sea por descuido) es el fin de tu reputación académica.
  2. La revisión en voz alta: Cuando termines, lee tu trabajo en voz alta. Si te falta el aire o una frase suena rara, a tu profesor también se lo parecerá.
  3. El formato importa: Respeta los márgenes, usa una fuente profesional (Arial, Times New Roman, Calibri) y asegúrate de que el interlineado es el que pide la guía docente.

Conclusión: Escribir es pensar

Redactar un trabajo no es solo cumplir un trámite; es la mejor forma de demostrar que dominas un tema. Si sigues un orden (Investigar -> Estructurar -> Redactar -> Citar), descubrirás que no es tan difícil y que el resultado final es algo de lo que puedes sentirte orgulloso.

¡Mucho ánimo con esas entregas!

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