Modos de colores

¡Hola, futuro genio de la tinta y el píxel! 🎨 Si alguna vez te has preguntado por qué una foto que se veía espectacular en la pantalla de tu ordenador cambia de color al imprimirla, has llegado al lugar correcto. No te preocupes, no es magia negra ni tu impresora está poseída. La clave está en algo que se llama espacios de color y hoy vamos a desgranar los dos más importantes: RGB y CMYK.

RGB: El color de la luz 💡

Las siglas RGB corresponden a los colores Rojo (Red), Verde (Green) y Azul (Blue). Este modelo de color se basa en la luz y es el que utilizan todos los dispositivos que emiten luz propia: monitores, televisores, móviles y proyectores. Piensa en ello como una mezcla aditiva: cuanta más luz añades, más claro se vuelve el color. Cuando el rojo, el verde y el azul se superponen en su máxima intensidad, el resultado es el blanco.

Es importante recordar que ninguna pantalla te mostrará un resultado real en CMYK de una futura impresión en papel o cualquier otro soporte.

¿Cuándo usar RGB?

  • En cualquier contenido digital: páginas web, publicaciones para redes sociales, vídeos, presentaciones, etc.
  • Para editar fotos que solo se verán en pantalla.
  • Para diseñar gráficos que no se van a imprimir.

CMYK: El color de la tinta 🖨️

Por otro lado, el modelo CMYK se basa en la mezcla de tintas. Sus siglas corresponden a Cian (Cyan), Magenta (Magenta), Amarillo (Yellow) y Negro (Key Black). A diferencia del RGB, este modelo es sustractivo: cuanta más tinta añades, más oscuro se vuelve el color. La «K» del negro es crucial para lograr tonos oscuros y negros puros, ya que la mezcla de los tres primeros (CMY) no produce un negro tan intenso. Este es el sistema que usan las impresoras domésticas y las imprentas profesionales.

¿Cuándo usar CMYK?

  • Para todo lo que vayas a imprimir: documentos, folletos, tarjetas de presentación, pósteres, etc.
  • Si vas a llevar tus apuntes a una copistería, asegúrate de que el archivo esté en CMYK.
  • Para preparar diseños para impresión offset (modo de impresión para grandes tiradas).
  • A tener en cuenta: Las tintas Pantone son colore únicos que una vez llevados a impresoras serán descompuestos en sus valores correspondientes de CMYK.

¿Por qué es tan importante la diferencia? 🤔

Como ya hemos visto, la principal diferencia radica en el método para crear colores. El espectro de colores que se puede lograr con RGB es mucho más amplio y vibrante que con CMYK. Por eso al convertir un diseño de RGB a CMYK es posible que los colores pierdan intensidad o se vean «apagados» (normalmente se verán más oscuros, una vez impresos).

Un consejo de oro para tus apuntes e impresiones 💎

Para evitar sorpresas desagradables al imprimir, sigue esta regla de oro:

  • Trabaja siempre en CMYK si sabes de antemano que tu diseño o documento va a ser impreso. En muchas imprentas de grandes tiradas (offset) pueden rechazar un trabajo si viene en modo RGB por la sobrecarga de tinta que supondría su realización.

La mayoría de los programas de edición (como Adobe Photoshop, Adobe Illustrator o GIMP) te permiten elegir el modo de color desde el principio. Al hacerlo, te aseguras de que los colores que ves en pantalla son una representación mucho más fiel de cómo quedarán al salir de la impresora. También, con herramientas avanzadas como Adobe Acrobat Pro y otros programas puedes averiguar en qué modo de color está el documento que has creado, descomponiendo los colores uno a uno.

Así que ya lo sabes, la próxima vez que te pongas a diseñar, piensa si tu obra vivirá en el mundo digital o en el físico. Elegir el espacio de color correcto desde el principio te ahorrará tiempo, tinta y, lo más importante, ¡muchos quebraderos de cabeza!

¡A seguir creando y estudiando! 💪

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