Cómo hacer un CV de estudiante

Pon en valor tus voluntariados, deportes y proyectos de clase

El gran dilema del estudiante es siempre el mismo: ¿Cómo relleno mi CV si nunca he trabajado en el sector? Muchos cometen el error de dejarlo casi vacío o de usar plantillas genéricas que solo resaltan el título académico. Sin embargo, en 2026, los reclutadores ya no buscan solo «años de experiencia», sino evidencias de competencias. Si has aprobado una carrera o una FP, has jugado en un equipo o has ayudado en una asociación, tienes mucho más que aportar de lo que crees.

El cambio de mentalidad: De tareas a logros

Un currículum de estudiante no debe ser una lista de asignaturas. El reclutador ya sabe qué se estudia en tercero de ADE o en el grado de Robótica. Lo que quiere saber es qué hiciste tú con ese conocimiento. Si en una asignatura realizaste un proyecto de mercado real, no lo trates como «un deber», trátalo como un proyecto profesional. Describe el objetivo, las herramientas que usaste (Excel, Python, Canva) y el resultado obtenido. Esto demuestra que sabes aplicar la teoría a la práctica.

El valor de los voluntariados y las causas sociales

No subestimes el tiempo que pasaste colaborando con una ONG o ayudando en el refugio de animales de tu barrio. El voluntariado es la prueba definitiva de compromiso y proactividad. En tu CV, trátalo como si fuera un empleo: define tu rol, tus responsabilidades y, sobre todo, las habilidades que desarrollaste. Haber gestionado las redes sociales de una pequeña asociación o haber coordinado la logística de un evento benéfico demuestra capacidad de organización, comunicación y empatía, tres de las «soft skills» más buscadas hoy en día.

El deporte y las actividades extraescolares como motor de disciplina

Si has practicado deporte de competición, has estado en un grupo de teatro o tocas un instrumento a alto nivel, tienes una ventaja competitiva. Estas actividades son «proxies» de personalidad. Un estudiante que ha jugado al fútbol durante 10 años sabe lo que es el trabajo en equipo, la frustración y la constancia. Alguien que toca el piano entiende la importancia de la práctica diaria. No lo pongas en una esquina bajo el título de «Hobbies»; dale entidad en una sección de «Competencias Transversales» o «Logros Personales».

Cómo estructurar la sección de Educación para que destaque

Al no tener experiencia laboral previa, la sección de formación debe ir al principio y ser más rica que un simple nombre de título. Incluye tu Trabajo de Fin de Grado (TFG) o de Fin de Ciclo (TFC) si tiene relación con el puesto. Menciona si fuiste delegado de clase, si obtuviste alguna matrícula de honor o si participaste en concursos de emprendimiento o hackatones. Estos detalles son los que diferencian a un estudiante «pasivo» de uno «activo» que aprovecha todas las oportunidades de su entorno.

Formato y diseño: Menos es más en la era digital

En 2026, tu CV debe ser legible tanto para humanos como para los sistemas ATS (filtros automáticos de las empresas). Usa un diseño limpio, preferiblemente en una sola página. Evita las barras de porcentaje para medir tus habilidades (como «Inglés 80%»), ya que no significan nada objetivo. En su lugar, usa certificaciones oficiales o ejemplos de uso. Asegúrate de que tus datos de contacto estén actualizados y de que el enlace a tu perfil de LinkedIn sea clicable si envías el archivo en PDF.

#CurriculumEstudiante #PrimerEmpleo #CVsinExperiencia #ConsejosLaborales #HabilidadesBlandas #Voluntariado #Estudiantes #EmpleoJunior

Scroll al inicio