Cómo superar la soledad y hacer amigos (de verdad) en la universidad
Llegas a una ciudad nueva, entras en un aula con 80 desconocidos y parece que todo el mundo ya tiene su grupo de amigos. Miras Instagram y ves a gente de otras facultades de fiesta, riendo y viviendo «los mejores años de su vida». Mientras tanto, tú vuelves a tu habitación y te sientes más solo que nunca. La soledad universitaria es un tabú. Nadie quiere admitir que no tiene con quién comer o que le da pánico entrar en la cafetería solo. Pero la realidad es que casi todos tus compañeros sienten lo mismo. En Guía del Estudiante, te ayudamos a romper ese muro.
1. El mito de la «Amistad Instantánea»
El primer paso es bajar la expectativa. Las películas nos han vendido que en la primera semana de universidad conocerás a tus mejores amigos para toda la vida.
- La realidad: Las primeras semanas son de «supervivencia». La gente se junta por proximidad o por miedo a estar sola. Esas amistades suelen ser superficiales.
- El consejo: No te desesperes si no conectas con nadie en septiembre. Las amistades reales se cocinan a fuego lento, compartiendo trabajos en grupo, quejas sobre un profesor o cafés entre clases.
2. Estrategias para salir de la burbuja
Si esperar no es lo tuyo, hay formas proactivas de ampliar tu círculo más allá de tu clase:
- Asociaciones y Delegaciones: Únete a la delegación de alumnos, al club de debate, al equipo de voleibol o al grupo de teatro. Aquí la gente se une por intereses comunes, lo cual es la base de la amistad duradera.
- El «Efecto Pasillo»: Oblígate a estar en las zonas comunes. Estudia en la biblioteca, quédate en el césped o ve a la cafetería. Estar presente aumenta las probabilidades de que surja una conversación espontánea.
- Eventos de Bienvenida y Voluntariado: Las universidades organizan decenas de eventos al principio del curso. Ve, aunque te dé pereza. El objetivo no es encontrar a tu mejor amigo allí, sino practicar tus habilidades sociales.
3. FOMO: El enemigo en tu bolsillo
El FOMO (Fear of Missing Out o miedo a perderse algo) es el mayor combustible de la soledad. Ver las stories de otros te hace creer que tu vida es aburrida.
- Desconecta para conectar: Recuerda que las redes sociales son un escaparate de momentos altos. Nadie sube una foto cenando solo un martes mientras estudia.
- Céntrate en la calidad, no en la cantidad: No necesitas un «pelotón» de 15 amigos. Tener dos personas con las que puedas hablar de verdad es mucho más valioso para tu [Salud Mental] que tener 50 conocidos para salir de fiesta.
4. Aprender a estar solo (sin sentirse solo)
Hay una diferencia vital entre la soledad (un estado impuesto y doloroso) y la solitud (la capacidad de disfrutar de uno mismo).
La universidad es una oportunidad de oro para conocerte. Aprende a ir al cine solo, a leer en un parque o a visitar un museo. Cuando dejas de tener miedo a tu propia compañía, te vuelves más selectivo y seguro de ti mismo, lo que irónicamente atrae a mejores personas a tu vida.
Conclusión: Es una fase, no tu destino
La soledad en la universidad es, la mayoría de las veces, una fase de transición. Estás redefiniendo quién eres fuera del entorno de tus padres y tus amigos del colegio. Sé paciente contigo mismo. El grupo de gente con el que encajarás está ahí fuera, probablemente sintiéndose tan solo como tú ahora mismo.
Relacionado:
Si la soledad te está llevando a la tristeza profunda: [SOS: Cómo saber si la presión universitaria requiere Terapia].
Si el problema es que no encajas con quienes vives: [Guía de Supervivencia: Cómo convivir en un piso compartido].
