5 pasos para dejarlo sin sentirte un fracasado
Es domingo por la tarde. Tienes que ponerte a estudiar esa asignatura troncal de tu carrera. Abres el libro, lees el primer párrafo y sientes un rechazo físico. No es pereza. No es sueño. Es una mezcla de ansiedad, aburrimiento y una voz en tu cabeza que grita: «¿Qué narices hago yo aquí?». Si te suena esta escena, bienvenido al club.
Equivocarse de carrera es, paradójicamente, una de las experiencias más comunes en la universidad española (casi un 30% de los estudiantes abandona o cambia de grado en los primeros años). Sin embargo, se vive en silencio, con culpa y con un miedo terrible a la frase: «He tirado dos años de mi vida a la basura».
Spoiler: No has tirado nada. Vamos a analizar si lo que sientes es una mala racha o una señal definitiva para cambiar el rumbo, y cómo hacerlo bien.
1. El diagnóstico: ¿Odias la carrera o estás agobiado?
Antes de ir a secretaría a pedir la baja, hay que diferenciar entre una crisis pasajera y una equivocación vocacional. Hazte estas tres preguntas:
- ¿Es la materia o el método? A lo mejor te apasiona la Historia, pero odias a los profesores de tu facultad o el ambiente de tu clase. Si el problema es el dónde y no el qué, la solución es un traslado de expediente, no un abandono.
- ¿Te visualizas trabajando de esto? Olvida los exámenes. Imagina tu día a día laboral dentro de 5 años. ¿Te ves en un hospital, en un juzgado o en una obra? Si la imagen te produce rechazo, ahí tienes tu respuesta.
- ¿Disfrutas de algo? En todas las carreras hay asignaturas «hueso». Pero si en dos años no has encontrado NI UNA sola asignatura que te despierte curiosidad, es una señal de alarma gigante.
2. Derribando el mito del «Coste Hundido»
El mayor freno para dejar una carrera no es el futuro, es el pasado. «Ya he pagado dos matrículas», «Ya he estudiado dos años». En economía y psicología, esto se llama la Falacia del Coste Hundido. Consiste en seguir invirtiendo en algo que no funciona solo porque ya has invertido mucho en ello.
Piénsalo así: Si vas al cine y a los 20 minutos la película es horrible, ¿te quedas dos horas más sufriendo solo porque pagaste la entrada? No. Te vas. Tu tiempo vale más que el dinero de la entrada. Con la carrera pasa lo mismo: quedarte dos años más en algo que odias no va a hacer que los dos años anteriores sean útiles. Solo va a hacer que pierdas cuatro años en lugar de dos.
3. El miedo a «La Charla» con los padres
Este es el verdadero monstruo final del videojuego. El miedo a decepcionar. Muchos padres ven el cambio de carrera como un capricho o una falta de madurez. Tu trabajo es demostrarles que es lo contrario: rectificar es una decisión de madurez.
- No vayas con dudas: No digas «no sé si me gusta». Di «he comprobado que mi perfil profesional no encaja aquí porque X e Y».
- Presenta un Plan B: No digas «lo dejo y ya veré». Di «voy a dejarlo para prepararme el acceso a este Grado Superior o a esta otra carrera que tiene estas salidas laborales».
- Habla de dinero (si aplica): Si estás en la pública, el cambio no es tan dramático. Si estás en la privada, propón soluciones (trabajar en verano, buscar becas) para compensar el gasto extra.
4. Los 5 Pasos para reorientarte (La Hoja de Ruta)
Si ya tienes claro que te vas, hazlo con cabeza. No saltes al vacío sin paracaídas.
Paso 1: Investigación profunda
No cometas el mismo error dos veces. No elijas la siguiente carrera por el nombre bonito. Mira el plan de estudios asignatura por asignatura. Habla con gente que ya esté trabajando de eso.
Paso 2: El sistema de Convalidaciones
Si te cambias a una carrera de la misma rama (ej: de Derecho a Ciencias Políticas, o de una Ingeniería a otra), puedes salvar muchos créditos.
- Tip: Pide en secretaría la tabla de convalidaciones. A veces, cambiar de carrera solo te retrasa medio año real porque te convalidan las básicas.
Paso 3: Asegura tu plaza
No te des de baja oficial en tu carrera actual hasta que no tengas confirmada la admisión en la nueva (o en el ciclo formativo). Quedarse en el limbo administrativo es peligroso, sobre todo por temas de becas MEC.
Paso 4: Cierra bien la etapa
Si decides dejarlo a mitad de curso, intenta no desaparecer. Si hay alguna asignatura que te puede convalidar en el futuro, termínala y apruébala. Es una inversión. Si no, date de baja formalmente para no generar impagos de matrícula.
Paso 5: El periodo de transición (Gap Time)
Si dejas la carrera en febrero y la siguiente empieza en septiembre, tienes 6 meses. No te quedes en el sofá. Trabaja, estudia idiomas o haz un voluntariado. Mantenerte activo es vital para tu autoestima y para demostrar (a ti y a tu familia) que no eres un vago, solo estabas en el lugar equivocado.
Conclusión: La vida no es una línea recta
Tienes 20 años. Vas a trabajar hasta los 67 (con suerte). Perder uno o dos años ahora para encontrar tu verdadero camino no es un retraso, es tomar impulso.
Nadie te va a pedir el expediente académico cuando tengas 40 años para ver si terminaste la carrera en 4 años o en 6. Lo que importa es que, cuando termines, seas un profesional motivado y no uno amargado.
Date permiso para cambiar.
